Por Livia Díaz
Chicontepec, Ver.- Cientos de trabajadores, se integraron al corte de naranja en toda la Huasteca Veracruzana.
Por toda la región se puede apreciar el estado que guarda la fruta, los cítricos, principalmente naranja tardía, mandarina, toronja, limón y lima, abarcan miles de hectáreas, hasta donde han llegado los cortadores y las cortadoras de fruta, que en jornales, se encargan de llenar grandes unidades para su traslado, principalmente a clientes de jugueras y del centro del país.
Por los caminos puede apreciarse el esfuerzo que los trabajadores están realizando, y entre Tihuatlán y Álamo, la venta tradicional en carreteras de los productos, que a un lado de la miel y el plátano, conforman productos de cosechas que representan una fuente importante de ingresos, principalmente para el ingreso familiar.
Al comenzar la Sierra de Otontepec, los pomelos amarillean los campos, hasta donde se han formado algunos campamentos por los cortadores, y la maquinaria para el corte y el traslado, conforma un complicado trabajo por los propietarios de las cosechas, que ha de cumplirse en tiempos para que la fruta no se pase, y no tengan contratiempos en las entregas.
En el norte de la sierra, se cosecha la fruta,
sin embargo es tanta que se cae sobre la tierra, y no alcanzan las manos para celebrar esta maravilla de la vida, y el gusto por las especies llega hasta los hogares en donde se prefiere la naranja de jugo y la ombligona por su dulce sabor.
El cítrico, no solo tiene usos alimenticios, también medicinales, y se aprovecha en muchas formas, al lado de las cosechas, se aprecian los enormes trailers, sobre los cuáles, al ser llenados por más de una decena de toneladas del producto, han de viajar muchos kilómetros para llegar a su destino final.
Por toda la región se puede apreciar el estado que guarda la fruta, los cítricos, principalmente naranja tardía, mandarina, toronja, limón y lima, abarcan miles de hectáreas, hasta donde han llegado los cortadores y las cortadoras de fruta, que en jornales, se encargan de llenar grandes unidades para su traslado, principalmente a clientes de jugueras y del centro del país.
Por los caminos puede apreciarse el esfuerzo que los trabajadores están realizando, y entre Tihuatlán y Álamo, la venta tradicional en carreteras de los productos, que a un lado de la miel y el plátano, conforman productos de cosechas que representan una fuente importante de ingresos, principalmente para el ingreso familiar.
Al comenzar la Sierra de Otontepec, los pomelos amarillean los campos, hasta donde se han formado algunos campamentos por los cortadores, y la maquinaria para el corte y el traslado, conforma un complicado trabajo por los propietarios de las cosechas, que ha de cumplirse en tiempos para que la fruta no se pase, y no tengan contratiempos en las entregas.
En el norte de la sierra, se cosecha la fruta,
El cítrico, no solo tiene usos alimenticios, también medicinales, y se aprovecha en muchas formas, al lado de las cosechas, se aprecian los enormes trailers, sobre los cuáles, al ser llenados por más de una decena de toneladas del producto, han de viajar muchos kilómetros para llegar a su destino final.
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